sábado, 16 de febrero de 2008

Lacombe Lucien


Nueva entrega del ciclo que este blog dedica a Louis Malle, que constiyuyó uno de los mayores éxitos del director galo. Realizada en 1974, está protagonizada por Pierre Blaise y la fotografía es de Tonino Delli Colli.

En plena Segunda Guerra Mundial, un joven francés entra a formar parte de la policía alemana y se enamora de una judía. Causó mucha polémica en su país el hecho de que se tratara el colaboracionismo de algunos franceses, pero el valiente director volvería a emplear el tema posteriormente en "Adiós, muchachos".

Contiene algunos planos de una excelsa belleza, consigue mostrar en todo momento la doble vertiente del personaje protagonista y su final es maravillosamente transparente. Sin duda, una de sus mejores películas.